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Plan de financiación


Una vez analizadas las inversiones necesarias para nuestra empresa, hay que establecer la financiación de la misma para conseguirla.
Para explicar la estructura financiera de nuestra empresa hay que establecer el origen de los fondos necesarios para financiar el activo.

Dado que nuestra empresa no necesita grandes cantidades de capital creemos que no será necesario pedir prestamos, subvenciones o acudir a alguna empresa de financiación, puesto que solo necesitamos maquinaria de trabajo como ordenadores o fotocopiadoras y muebles para la oficina, aunque también tengamos que destinar una parte al alquiler del local y a los 3.000 € que hay que aportar al crear la sociedad limitada, sin embargo, hemos decidido establecer un pequeño porcentaje de más en el capital que aportemos cada una para prevenir pequeños gastos o problemas que puedan surgir.

Para explicarlo de forma clara, hemos incluido una tabla que muestra el dinero que va a aportar cada socio y el total del que dispondremos.

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Definitivamente hemos decidido aportar un total de 32.000 € ya que será suficiente para realizar todas las compras y proyectos principales y aun así dejar una pequeña cantidad por si nos surgen inconvenientes.
Para realizar el capital social total de la financiación, hemos tenido en cuenta el total del plan de inversión ya que estos deben coincidir o en su defecto ser mayor la financiación, para que esta cubra todos los gastos, reparaciones e inmuebles que cubre la inversión.

Este cuadro muestra por tanto los fondos propios que aportaremos a la empresa, que son los que cubrirán los gastos de inversión, los cuales constituirán un total de 32.000 €. Los fondos propios o financiación propia, como puede deducirse, es la que realiza el empresario directamente a través de sus recursos o capital propio. Cuando la empresa está en funcionamiento es la que genera la empresa a través de su actividad (autofinanciación) o de las aportaciones de los socios.

Respecto a la financiación ajena, que sería la aportada por terceros como acreedores, proveedores, entidades de crédito, etc. hemos decidido que no es necesaria ya que podemos hacer frente a los gastos con el capital aportado en los fondos propios.